Si alguna vez has importado mercancía a Colombia, sabes que la sensación de expectativa es enorme: esperas ese contenedor lleno de productos que representan inversión, esfuerzo y la promesa de nuevas oportunidades de tu empresa. Pero también sabes que, en el camino desde un puerto lejano hasta tu bodega, cualquier imprevisto puede cambiar el rumbo de la operación.
En el comercio internacional, la pregunta no es si existen riesgos, sino cómo prepararse para enfrentarlos. Veamos juntos los más comunes en la importación y transporte de mercancías en Colombia:
1. El mar no siempre es tranquilo
El 90% de lo que importamos llega por vía marítima. Y aunque las navieras cuentan con protocolos de seguridad, los riesgos están presentes: tormentas, incendios a bordo, incluso la llamada avería gruesa, que puede hacerte responsable de gastos de rescate del buque aunque tu carga no haya sido la afectada.
2. La fragilidad de la cadena logística
Cada contenedor suele cambiar de manos varias veces: puerto de origen, transbordo, puerto de llegada, transporte terrestre. En cada eslabón existe la posibilidad de daños, pérdidas parciales o errores en la manipulación. Una caída de grúa, un embalaje deficiente o un descuido pueden convertirse en una pérdida total.
3. Demoras en aduanas y papeleo
Colombia tiene procesos aduaneros estrictos. Un error en la declaración, una clasificación arancelaria incorrecta o simplemente la congestión portuaria pueden detener tu carga durante semanas. Mientras tanto, pagas bodegajes, incumples tiempos de entrega y pones en riesgo tu relación con los clientes.
4. El trayecto en carretera
El transporte terrestre es tal vez el más crítico en nuestro país. El hurto de carga sigue siendo una amenaza latente en varias regiones, así como los bloqueos en vías, las restricciones de movilidad y los accidentes de tránsito. Aquí, no solo está en juego la mercancía, sino la continuidad de tu operación.
5. El impacto en la reputación
Más allá del valor económico, perder un cargamento significa incumplir, perder credibilidad y abrirle espacio a la competencia. En un mercado como el colombiano, donde la confianza pesa tanto como el precio, tu reputación viaja junto con cada embarque.
Importar y transportar mercancías es abrir la puerta a oportunidades, pero también a incertidumbres. La buena noticia es que no estás a la deriva: los riesgos se pueden gestionar.
En Seguros ASE entendemos que cada contenedor representa mucho más que mercancía: representa tu inversión, tu reputación y la confianza que tus clientes depositan en ti. Por eso diseñamos pólizas de transporte ajustadas a la realidad colombiana, para que, pase lo que pase en el mar, en aduanas o en carretera, tengas la tranquilidad de que tu negocio podrá responder, cumplir y seguir creciendo.
Porque al final, lo que aseguramos no son solo bienes: es la continuidad de tu operación y la confianza de tu mercado.